Quizás haya llegado la hora de escoger a los presidentes por sorteo, y una vez en el poder que no pudiera de ningún modo modificar el tipo de elección.- ¿Por qué digo esto?: Desde que se instaló la democracia en España se han producido, prácticamente todas las alternancias posibles, centro, izquierda, derecha otra vez izquierda..., mientras que los resultados prácticos para el pueblo llano, han sido ninguno, con pequeñas diferencias, apenas ha habido cambio. Y si nadie lo remedia seguirá así por muchos años, siempre teniendo en cuenta que no acabe todo con trauma golpista, nada deseable. Yo no se realmente quien gobierna desde la sombra y en lo más oculto del meollo, pero tengo la impresión que hasta los más pequeños matices están rigurosamente controlados para que gobierne quien gobierne aflore estos resultados.
El sistema de partido actual está cristalizado, no necesita al pueblo para nada; Cada cierto tiempo habrá elecciones y se expondrá un programa raquítico a la venta del voto útil. Terminado el compromiso, a dormir otros tantos años y erre que erre con la misma monserga. Las renovaciones y las ideas no se cuelan por la ventana o por los resquicios de las puertas de los partidos, si no por: los hijos de los mismo correligionarios, que hacen del poder una carrera de liderato dispuestos a sacrificarse por nosotros. De esta manera se ha creado unas castas de intocables situada por encima del bien o del mal, que dispone de medios muy superiores a los de la masa bruta, que somos nosotros; Y si no preguntárselo a la niña de Rajoy.
Su poder decisorio es inapelable y ocupa el ámbito de la sociedad, de manera que, no nos deja otra opción que ir haciéndoles la pelota y arañarles algo de lo que le sobran. Meten la mano con total impunidad en nuestros bolsillos y escogen lo que les vienen a bien, años tras años, sin preguntarnos si lo teníamos reservado para algún acontecimiento extraordinario. Hacen unos balances macroeconómicos indescifrables para la mayoría y organizan fiestas de banderitas multitudinarias, con gentes que deben ser de importación, yo no conozco a nadie que vaya a esos sitios, donde está permitido llamar imbécil al contrario ante un clamor de gargantas entregadas.
No hay que preocuparse demasiado, por que carecemos de alternativa fiable, y estamos llegado a la conclusión que gobierne quien gobierne más de lo mismo, “el pensamiento único” se ha impuesto por goleada. ¿Y cual es este pensamiento? Todos a la caza y captura del capital. La respuesta: hagamos cualquier cosa para sacarle la pasta a los que la tiene. Los métodos, las formas, las lágrimas y llantos, no nos moverán, y las palabras menos. Triunfó lo sencillo:
¿Tienes pasta? pasa.
¿No la tienes? te quedas en la puerta de mirón.
Puede que siempre haya sido así, pero ahora es de una evidencia escatológica, resulta imposible salir del canasto en el que te han metido; Se terminaron los paraísos terrenales, las cábalas de los cambios gloriosos, ni siquiera puedes permitirte el lujo de una vida futura en el cielo, una vez muerto. El gran arroyo se ha secado antes de fenecer, por el camino andariego consumió sus energías, no canta una rana ‘croac’ ‘croac’. ¡Debo estar sordo no suena ni el viento!.
Libertad, libertad, trágate tu miedo y tu ira por que ya hay libertad. ¿Recuerdas?
Lo que no sabíamos entonces es que, la libertad a la que se referían era muy cara y que sólo unos pocos podrían costeársela. El pueblo no juega al golf, pero debemos estar allá por los primeros puestos por metro cuadrado y habitantes, en éste tipo de campos. No se si el Ebro tendrá suficiente agua para regarlos a todos, pero si yo fuera él, estaría temblando hay demasiadas miradas puestas en su líquido elemento.
Por último, este año me han subido el 22% por debajo del precio que alcanzará el combustible, que como dicen, que es el autentico motor de la economía, empujará los precios hasta las nubes, o sea lo mismo que el año anterior, por que hay libertad.
Estas son las cosas que pongo en mi página web, que hasta la presente no ha despertado comentario y hasta puede que ni siquiera haya sido leídas una sola vez, pero yo no quiero ser menos que los demás y como todo el mundo escribe para un país que nadie lee, yo no voy a ser menos. Si has llegado hasta aquí en la lectura sin haber bostezado una sola vez, es que estoy prosperando.




