Nada es lo suficientemente bueno que merezca perdurar eternamente.
No nos atrevemos a poner fecha de caducidad a las cosas, porque sabemos que el tiempo hace ese trabajo por nosotros. Si existiera la eternidad veríamos que está vacía: las huella que los hombres dejan sobre la tierra, será duraderas según la actividad de sus seguidores y éstos tergiversan, en función de sus apreciaciones personales o debido a los avances técnicos. Quiero decir que no solamente la huella se borra sin dejar rastro sino que, el rastro cobra vida propia por boca de los demás, hasta hacerse irreconocible.
Nos gusta jugar a ser inmortales y perpetuarnos como únicos; El estrecho margen que nos da paso por el mundo, puede parecer gigantesco cuando hace referencia a nuestra vida, y minúsculo cuando lo integramos en lo absoluto, lo relativo estará siempre impregnando cuanto acontece: La medida es un simple convenio, unas bases para no andar perdido continuamente. A pesar de los pesares hay estelas perdurables que seguirán brillando años tras años, antes que se extingan y caigan en el núcleo compacto del olvido, otras se pasarán la vida buscando las razones por qué merece la pena dejar escuela, cuando la espada del ángel le arroje del paraíso.
Hablar de metafísica corre el riesgo de volverte loco, son tanta las incoherencias y los caminos que se van abriendo a medida que avanzas hacia ninguna parte, que terminarás sin duda suspendido en preguntas sin aclarar o dentro de nubarrones oscuro que impide ver más allá. Esto en el mejor de los casos: dado que una confusión puede entrar fácilmente dentro del me
ollo que la precede y más tarde su consiguiente, lo puede generar un lío de mil pares de demonios, que te puede llevar de cabeza a un psicólogo para que te escuche y trate de reorientar el mundo caótico en el que te has metido y del que no sabes salir por tus medios. Si no terminas persuadiendo al psicólogo y lo metes derecho en el malcomió.
¿Cuanto se echa de menos los rigores cartesiano, la pureza del: dos más dos son cuatro? El bien y el mal no tienen por que tener posturas intermedias de entendimiento, se deben saber enemigas irreconciliables, sin ese artilugio inventado
por los hombres de la banda gris que serpentea indefinida sin comprometerse.

Yin / Yan aclara por si mismos una cualidad perfecta indiscutible, síntesis universal del primer pensamiento racional que acepta el hombre /mujer. La belleza y la fealdad, lo dulce y lo amargo etc, etc , son esas bases para la construcción sólida de un pensamiento seguro, sin errores, no hay confusión posible dejándose llevar por los elementos simples y bien arraigados dentro de nosotros. Un mundo con los contornos bien definidos impediría que nos andemos por los cerros de Úbeda –este pueblo no tiene cerros de ahí la expresión—.
Cerca de Úbeda la grande
cuyos cerros nadie verá,
me iba siguiendo la luna
sobre el olivar.
(Antonio Machado)
Tengo que confesarlo, así me lo he propuesto, necesito un pensamiento propio y simple que defina la mezcolanza de caos y trazas de conocimientos ambiguos, adquiridos en las escuelas de las gentes; Aquellas estupideces producto de los vapores alcohólicos que se escuchan en las barrara de cualquier taberna y no puedes eludir porque forma parte de la cultura popular y de la pléyades de incultos.
Olvida lo del pensamiento propio, era broma:
Vivo sin vivir en mi
y pensamiento no quiero,
cuando escucho lo que puedo
yo me parto de reír,
llena la copa tabernero (yo)
Lo importantes, que me hacía sacar el cuello por encima de los hombros y mirar de soslayo con arrogancia a cuanto me rodeaba, ha ido perdiendo fuerzas a medida que, se fue desvaneciendo la confianza de que hay algo por encima de mi que marca pautas; Que la decadencia no es un subproducto humano, es la parte relevante y principal de todo ser y que los ejemplos vivos degradados se dan con profusión en toda la escala social y hasta: cada cual posee un rincón que trata de olvidar y le produce resquemor.
¿Quién tiene que perdonarnos, adonde está el maestro? Bueno, nada te impide su búsqueda, algún dios habrá que te escuche y comprenda y perdone tus blasfemias, yo se que solo a él sabrás contarle aquellos rinconcillos reprimidos que tanta vergüenza te dan, como también se que, cuando te emborrachas lo vas soltando a voces por todos los rincones.
Cuando escribimos, lo que describimos es un pasaje de nuestra vida, no inventamos nada ni nada sale de ninguna parte –no hay inspiración—, lo único que hacemos es abrir nuestro pecho dándole la claridad necesaria para mostrarnos tal como somos sin ambages ni cortapisas, dejando que rueden los recuerdos y las ideas por pasajes acostumbrados de nuestra existencia y aunque somos nuestros mejores amigos no podemos ocultar...
No puede haber buen polvo si no te los has trabajado
Polvo pagado polvo desperdiciado
Es más fácil que te toque la quiniela a que te salga gratis
El polvo pasado no te la pondrá tiesa

